Me siento como si me hubieran operado.
«Parece que me he operado», reza el titular. Muestra unas manos supuestamente rejuvenecidas gracias a la pasta de dientes. Tentador, ¿verdad? Un producto de dos euros que probablemente ya tengas en el baño, que promete hacer desaparecer las arrugas y las manchas de pigmentación en brazos y manos. Pues bien, no lo hagas. La verdad es que la pasta de dientes no está hecha para la piel. Contiene bicarbonato de sodio, sílice, lauril sulfato de sodio, fluoruro, triclosán y, a veces, peróxidos. Todas estas sustancias pueden resecar la piel, irritarla, causar quemaduras químicas y descamación, e incluso empeorar las manchas de pigmentación debido a la inflamación que provocan. Lo que parece un efecto milagroso de «antes y después» suele ser un mito o, en el mejor de los casos, un efecto secante temporal que tensa la piel… igual que el jabón para platos. No es ni saludable ni sensato.
Receta 1: Exfoliante suave con azúcar y aceite de oliva (para la renovación de la piel)
Ingredientes:
2 cucharadas de azúcar moreno (o azúcar blanco finamente molido)
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra (rico en vitamina E y antioxidantes)
El jugo de medio limón (ayuda a eliminar manchas superficiales, pero úselo con moderación).
Preparación:
Mezclar el azúcar con el aceite hasta formar una pasta granulada. Añadir el zumo de limón justo antes de usar.
Instrucciones de uso:
Masajee suavemente con movimientos circulares durante 2 a 3 minutos con las manos y los brazos limpios y ligeramente húmedos. Preste especial atención a las zonas irregulares o ásperas, pero no frote con demasiada fuerza. Enjuague con agua tibia y aplique una crema hidratante. Úselo una vez por semana. El limón puede causar fotosensibilidad; por lo tanto, evite la exposición al sol después de su uso (utilice siempre protector solar).
Ingredientes:
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