Cómo lidiar con las garrapatas: lo que aprendí a la fuerza.
Las garrapatas son pequeños parásitos hematófagos que se adhieren a la piel de animales y humanos, a menudo sin ser detectados hasta que es demasiado tarde. Aunque inicialmente puedan parecer una molestia menor, estos bichos pueden transmitir enfermedades peligrosas como la enfermedad de Lyme , la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas y la ehrlichiosis . Por lo tanto, representan un riesgo real, especialmente durante los meses más cálidos.
El verano pasado lo viví en carne propia cuando mi perro se convirtió en lo que ahora, en broma, llamo un “imán de garrapatas”. Por mucho cuidado que tuviéramos al pasear o jugar al aire libre, siempre volvía con algunos indeseados polizones en su pelaje. Una noche, encontré tres garrapatas en él, aferradas obstinadamente a su cuello, orejas y barriga. Fue mi primer encuentro real con garrapatas, y aunque por fuera mantuve la calma, por dentro entré en pánico.
El proceso de eliminación: ¿qué funciona realmente?
Si nunca antes has extraído una garrapata, es una tarea que puede resultar estresante, pero es importante mantener la calma y actuar con rapidez. Esto es lo que me ayudó:
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Mantén la calma y no aprietes.
La primera regla: no te asustes . Las garrapatas dan miedo, pero quitarlas demasiado rápido o de forma incorrecta puede ser contraproducente. No aprietes el cuerpo, ya que esto puede facilitar la entrada de más patógenos a la piel. -
Utilice pinzas de punta fina.
Yo usé pinzas puntiagudas para sujetar la garrapata lo más cerca posible de la superficie de la piel, justo donde se encontraban las piezas bucales. -
Tira suavemente y en línea recta.
Respirando hondo, tiré hacia arriba con una presión lenta y uniforme. Los movimientos bruscos o retorcidos pueden dañar la garrapata y dejar partes incrustadas en la piel, aumentando el riesgo de infección. -
Desinfecté todo.
Después de retirarlo, limpié a fondo la zona con agua y jabón, y luego con toallitas con alcohol . También me limpié las manos y las pinzas. -
Conserva la garrapata (opcional).
Más tarde supe que es recomendable guardarla en un recipiente o bolsa sellada (etiquetada con la fecha), por si aparecen síntomas y es necesario realizar una prueba.
Mi novio, que también tiene perro, me acompañó durante todo el proceso por videollamada y me animó desde una distancia segura, libre de garrapatas. Aunque su apoyo moral no eliminó la garrapata, sin duda me ayudó a calmar mis nervios.
¿Cuándo debo llamar al médico o al veterinario?
Aunque yo mismo realicé la extracción, he aprendido que a menudo es mejor dejarlo en manos de profesionales , especialmente si:
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La garrapata está profundamente incrustada.
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No sabes con certeza cuánto tiempo lleva unido a él.
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Observas signos de sarpullido, fiebre o comportamiento inusual.